Toca, ahora, el turno de nuestros componentes, más mayores, de la Escuela TITO PEDRO, un grupo de jugador@s de edades diferentes y a los que les une al amor por aprender el deporte del fútbol.

Cuando empezaron, allá por septiembre, a algunos le pesaba el balón, y les costaba realizar el slalom entre las picas. Hoy, en un número importante, han terminado participando en alguno de los equipos federados mientras, otros, han seguido en progresión para, la próxima temporada, dar el salto a competir.

Se han introducido en este deporte, saben lo que es un pase, han aprendido a parar un balón con la suela, que partes de su cuerpo son las que pueden participar en el juego, que han compartido ilusiones con compañeros y compañeras porque han entendido que el deporte es para todos, que no hay diferencias, que todos somos iguales y podemos hacer cualquier cosa que nos propongamos.. Han reído y conocido el ardor del raspado de la pista en una caída. Caída, de la que se han levantado para seguir porque, los más valientes no son los que nunca tropiezan, son aquellos que se levantan para seguir persiguiendo su sueño.